El acceso al derecho y recurso vital de la
educación es con frecuencia extremadamente limitado durante los momentos de
crisis. Sin embargo, la educación puede desempeñar un rol crucial en ayudar a
la población afectada a hacer frente a su situación adquiriendo conocimientos y
habilidades adicionales para sobrevivir y recuperar la normalidad de sus vidas.
Al mismo tiempo, es más complicado con
frecuencia retomar y/o organizar actividades educativas durante las emergencias
y existe el peligro de que los grupos vulnerables en particular no consigan
recibir la educación ofrecida.
Los gobiernos, las comunidades y las organizaciones humanitarias tienen la responsabilidad de asegurar que todos los individuos tengan acceso a oportunidades de educación pertinentes y de calidad, que los ambientes de aprendizaje sean seguros y estimular tanto la protección como el bienestar mental, emocional y físico de los educandos, sean niños, jóvenes, mujeres, etc.; sin embargo se trata también de exhortar a la sociedad en general a que formen parte de este gran reto que es la educación, se requiere entonces de una gran participación social.
El papel desempeñado por la mujer mexicana en
la sociedad se ha modificado drásticamente en las últimas cinco décadas. Las
transformaciones económicas y sociales que han ocurrido en el mundo a través de
los siglos, generaron y están generando cambios radicales en la conformación de
la familia y en el papel que el hombre y la mujer desempeñan en ella y en la
sociedad en general. En las familias donde el padre no está desempleado, pero
su salario es insuficiente para satisfacer las necesidades familiares, la mujer
se ha incorporado al mercado de trabajo para completar el presupuesto familiar,
y en algunos casos lo mismo han hecho los hijos.
Las mujeres estamos desempeñando en la sociedad
papeles que no teniamos en el tradicional reparto; sin embargo ¿qué hacer, cuando
la mujer no recibió desde temprana edad educación formal, es decir que haya
asistido a la escuela al menos hasta nivel primaria o secundaria? En estos
casos solo aspira a trabajar en donde le pagan la mayoría de las veces menos
del salario mínimo. De aquí surge la inquietud y la idea de seguir educando y
capacitando a aquellas mujeres que tienen la necesidad de aportar al ingreso
familiar para que logren no nada más sobrevivir con sus hijos y su familia,
sino vivir de una manera más digna como cualquier ser humano tiene derecho en
este planeta tierra.
¿Por qué buscar apoyar y educar en este
proyecto únicamente a la mujer?
Simple y sencillamente porque el reflejo de
esta realidad lo podemos ver en los fríos números de las estadísticas:
·
Una de cada tres familias, está encabezada
por una mujer sola.
·
La tercera parte de la población
económicamente activa está conformada por mujeres.
·
En hogares “normales” en uno de cada tres, la
mujer contribuye al ingreso.
·
En uno de cada cinco hogares, el ingreso
principal de la familia lo aporta la mujer.
·
En uno de cada diez hogares, la mujer es la
proveedora única de ingresos económicos.
Además
se ha demostrado que las mujeres utilizan más de sus ingresos en sus hogares;
por lo tanto, cuando a la mujer se le ayuda a aumentar sus ingresos, el bienestar
de toda la familia mejora. En su informe sobre los hallazgos de su estudio, la
Unidad Especial para las Microfinanzas de UNCDF explica que el éxito de la
mujer beneficia a más de una persona. Varias instituciones confirman el hecho
de que las mujeres son más propensas que los hombres a gastar sus ganancias en
el hogar y necesidades familiares. Por lo tanto, ayudar a la mujer genera un
efecto multiplicador que agranda el impacto de las actividades de instituciones.
Entonces
¿qué hacer?
Este blog se crea con la finalidad de dar a conocer que se pretende crear una Institución de Microfinanciamiento Rural en la Sierra Norte de Puebla sin fines de lucro, por la única y sencilla razón de que deseamos que en nuestro país seamos más valoradas y tomadas en cuenta las mujeres en todos los aspectos, sobre todo aquéllas que son ignoradas, menospreciadas y maltratadas por ser pobres, indígenas o analfabetas. Con este proyecto pretendemos demostrar que las mujeres sí somos autosuficientes y que tenemos la capacidad y disposición de seguir aprendiendo, para así lograr aspirar a tener un mejor empleo o lo que es mejor ser dueñas de nuestro propio proyecto productivo o negocio y lograr vivir mejor con nuestros hijos, haya o no una figura paterna en la familia. De esta manera una herramienta de suma importancia que nos será muy útil y nos permitirá lograrlo y vivir más dignamente, es el microcrédito. Así mismo deseo hacer incapié a una breve reseña de lo que fue y sigue siendo mi gran inspiración:
EL GRAMEEN BANK DE BANGLADESH
La historia del microcrédito comienza como un
humilde proyecto experimental de entrega de pequeños préstamos en la aldea de
Jobra, Bangladesh (país ubicado en el sur de Asia) en 1976. Fue el fundador del Banco Grameen, laureado con el
Premio Nobel de la Paz en el año 2006, el Profesor Muhammad Yunus, quien comenzó a trabajar
con lo que hoy conocemos como microcréditos, entregando dinero de su propio
bolsillo a las familias más pobres de la aldea de Jobra. Empezó entregando un total
de 27 dólares estadounidenses a 42 familias. Esta cantidad llegó a ascender a
600,926 millones de dólares, que alcanzaban a 6,948,685 familias pobres en todo
Bangladesh en enero 2007. Se ha demostrado que el microcrédito es una
herramienta muy importante para el alivio de la pobreza. Hoy existen en todo el
mundo cerca de 5.000 instituciones microfinancieras que están otorgando
microcréditos a más de 100 millones de pobres alrededor del mundo. Un sistema
que ha desafiado al imperante régimen bancario convencional, y lo que es más
importante, ha inspirado y motivado a millones de personas en el esfuerzo
global por la erradicación de la pobreza.
Es muy claro entonces que el microcrédito es
una gran herramienta para poder erradicar la pobreza y ayudar a la mujer y a su
familia a vivir de una manera más digna; sin embargo antes de apoyarla dentro de nuestro Proyecto con un
microcrédito, debe convertirse primero en una "Mujer Grameen"; es decir, debe educarse y capacitarse, rompiendo con viejos paradigmas en donde lo primero que debe pensar es que la pobreza es un estado mental, mismo que al desaparecer la conducirá a lograr tener una actitud totalmente positiva.
¿Por qué “Mujer Grameen”?
Como lo mencioné anteriormente nosotras
tenemos la gran capacidad para lograr vivir mejor, y también el potencial para
poder cambiar nuestras vidas, la de nuestros hijos, y por qué no, también la de
nuestro entorno económico y social. Y como nuestra metodología de trabajo por aplicar es
la que se utiliza en el Grameen Bank, se pretende dar este nombramiento (en honor al Grameen Bank) a las mujeres
que ya hayan sido capacitadas y educadas para hacer un buen uso de esta gran
herramienta que es el microcrédito. Ahora bien, para ello primero debemos
sensibilizarnos, aprender y educarnos ante un cambio que va a surgir en
nuestras vidas, uno de los principales objetivos es precisamente educar y capacitar al grupo
de mujeres que ingresen a este gran Proyecto para poder hacer uso del
microcrédito de una manera adecuada y eficaz. Esto se logrará a través de
talleres y cursos preparados y basados en la forma en que opera el Grameen Bank, y con la ayuda
por supuesto de las TICs, creando de esta manera una educación permanente para
nosotras las mujeres y con una visión prospectiva que pretende apoyar a un gran
número de mujeres de la Sierra Norte de Puebla.